sentir que el nacer no sólo viene del vientre,
viene de tus besos,
de tus pechos.
Que cada caricia me despierta la libertad,
que cada suspiro me eleva a la divinidad;
me gusta jugar a vivir
y en ese juego el amor es ganar.
Para muchos, el desamor es la derrota,
para mi es un empate a la vida;
el perder no es falta de amor,
es el hecho de dejar de jugar.
Juego cada día con la vida,
a cada instante,
vivo cada juego y quiero ganar,
porque el día en que pierda,
ese día dejaré de vivir.
Creía que el jugar era cosa de niños,
pero me doy cuenta que el juego de la vida
va más allá,
y que he descubierto contigo...
que me gusta...
jugar a vivir....
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